Espoleado por los cada vez más omnipresentes servicios de vídeo en streaming, el “binge-watching” tiene sorbido el seso (casi literalmente) a los consumidores, en particular a los más jóvenes.

Según un reciente estudio llevado a cabo en Estados Unidos por la consultora Deloitte, casi tres cuartas partes de los estadounidenses (73%) confiesa haberse entregado a los placeres del “binge-watching”.

Este porcentaje pega estirón hasta llegar a casi el 90% en el caso de los millennials y de los miembros de la Generación Z.

De acuerdo con el informe de Deloitte, los jóvenes adscritos a la Generación Y y la Generación Z ven una media de seis episodios (o en su defecto cinco horas de contenido) de una tacada.

Los millennials y los centennials invierten la mitad del tiempo que dedican al visionado de contenidos televisivos en dispositivos diferentes del clásico televisor. En cambio, los miembros de la Generación X dedican más tiempo al televisor (60%) que a otro tipo de dispositivos a la hora de consumir contenido audiovisual.

Los millennials devoran (sin pestañear) una media de seis episodios televisivos en una sentada

Los millennials devoran (sin pestañear) una media de seis episodios televisivos en una sentada

Más tilín les hace aún la televisión a los “baby boomers”, que se decantan por el televisor para ver el 80% de la programación televisiva.

Cabe destacar, por otra parte, que el 99% de los millennials y los centennials practica el multitasking mientras ve la televisión (en el televisor o en otro tipo de dispositivos).

Mientras se dan “atracones” televisivos, los miembros de la Generación X y de la Generación Y hacen una media de cuatro actividades diferentes (desde utilizar apps de mensajería a navegar en internet pasando por leer emails o comprar online).  fuente marketingdirecto